El tomate
A diferencia de la mayor parte de alimentos básicos de la cocina mediterránea que aparecieron antes de nada en las mesas de los Griegos y de los Romanos, el tomate es de origen mejicano y peruano. Al introducirlo en Europa, tanto en versión salvaje y por consiguiente medicinal, tanto en versión cultivada y por lo tanto comestible, se encargaron Colombo y Cortes.
Perteneciente a la familia de las solanácea, se cuentan numerosas variedades, diferentes por sus formas, tamaño y por colorido del fruto, por las características de la pulpa y por la época de maduración.
El tomate es segundo como aporte calórico de vitamina C detrás de los cítricos; y rico además en de vitaminas A, B1, B2, H, E, P. El bajo contenido de calorías lo vuelve un alimento digno de consideración para los quien siguen una dieta.
Hay diferentes tipo de tomate: redondo, pera, cereza o “cherry”, en rama y de Montserrat, entre otros, pero a grandes rasgos, todas estas variedades comparten las mismas propiedades nutritivas. Se le considera una fruta-hortaliza ya que contiene mayor cantidad de azucares que otras verduras. Es un alimento poco energético- un tomate mediano apenas aporta 11 calorías-, aproximadamente un 95% de su peso es agua y un 4%, hidratos de carbono, y aunque tenemos la posibilidad de consumirlo durante todo el año gracias a su cultivos en los invernaderos, su valor nutritivo es mayor-y su perfume mas intenso- cuando crece en el campo, madurando al sol entre los meses de junio y setiembre.
Las preparaciones que se pueden hacer con los tomates son variadas, las principales son en conserva: se trocean los tomates y se cuecen con sal y aromas triturándolo todo. Luego la salsa así obtenida va metida en botes esterilizados y hervidos a temperatura muy alta.
Concentrado: se obtiene de del triturado y tamizado del tomate hervido muchas veces.
Tomate pelado en lata: es la manera más difundida de conservar el tomate en lata, eliminando solo la piel.
En zumo: triturado y tamizado de tomate crudo; añadiendo sal y zumo de limón es un optimo aperitivo.
Nota:
El tomate es muy rico en licopeno, un pigmento vegetal que ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares, así que los amantes de las pizzas, el ketchup y los platos regados en abundante salsa de tomate están de enhorabuena: cocinar y procesar los tomates no reduce las propiedades saludables del licopeno. Investigaciones recientes confirman que el organismo absorbe mucho mejor el licopeno del tomate si se consume procesado o cocinado con aceite de oliva, frito, en salsa, que al natural o en zumo. |