Restaurante “ALKIMIA”
Jordi Vilà y Sonia Profitos nos abren las puertas de su restaurante con toda la amabilidad y profesionalidad que los caracteriza.
El nombre de “ALKIMIA” es el primer paso de una apuesta de futuro, ya que la palabra alquimia, nos da el significado: arte con el que se pretendía hallar la piedra filosofal y la panacea universal. Cambiar la letra Q por la K nos indica metafóricamente una transformación y una búsqueda de un perfeccionamiento constante.
Jordi Vilà, responsable de los fogones, desarrolla sus platos con la técnica y la sencillez al mismo tiempo, combinando una majestuosidad de creación propia; todo ello con una impecable representación en la sala a cargo de Sonia, asesorando al cliente y atendiéndolo como la ocasión requiere.
El presente de esta labor es el fruto obtenido en un historial muy intenso, que se remonta a la joven edad de 15 años, por la afición a la cocina. En Jordi, dedicarse a este noble oficio no ha sido una salida profesional, sino una inspiración. Sus primeros pasos de aprendizaje pasaron por las cocinas de la prestigiosa pastelería Baixas, dedicada también a la restauración; desde allí su trayectoria fue un no-parar, combinó los estudios de hostelería, cinco años en la escuela Joviat de Manresa, con establecimientos tan reconocidos como son: Neichel, Vivanda, Jean Luc Figueras, Joan Piqué de L’Empordà y la repetición en el restaurante Casa Irene de la Vall d’Aran; donde conoció a Sonia, que también combinaba el trabajo con los estudios de hostelería, en la especialidad de sala, en la esuela de Lérida.
Jordi y Sonia se consolidan como pareja en el restaurante Abrevadero, en el cual consiguen subir día a día el nivel de la cocina y, con ello, el nivel de los clientes. Acreditándose con una cocina tradicional con aplicaciones y cocciones actuales sin maltratar el producto; nos comenta Jordi que la cocina dentro de la Alta Gastronomía ha evolucionado, pero, en cambio, el producto ha perdido propiedades gustativas. Una cocina conocedora, desde pequeño, de la cocina tradicional catalana sirve de inicio en la inspiración de algunas elaboraciones, pudiendo cambiar presentaciones e incluso variar sabores, personalizando el resultado final.
Es cierto que hay que cuidar mucho las incorporaciones de nuevos ingredientes en recetas memorables, también es cierto que los defensores de las recetas tradicionales son cautos a la hora de experimentar. Pero también es cierto que productos que no llegaron a la península hasta el descubrimiento de América, son la base de la cocina tradicional en muchas recetas, un ejemplo claro es el tomate.
Él es un ferviente admirador de Ferran Adrià, entre muchos otros profesionales, pero de él destaca la abertura que ha hecho en la alta gastronomía internacional. La cocina de “ALKIMIA” intenta transmitir al cliente el poder de disfrutar del sabor, la honestidad con el producto y la sencillez, dando un punto de chispa creativa.
Los clientes que acuden al restaurante buscan puramente una buena cocina, ya que Jordi nos comenta que el local no está enfocado a grandes lujos o a un gran empaque, pero sí tiene un gran criterio en el momento de cocinar. La sala es correctísima y la puesta en marcha de una buena mesa reúne todos los requisitos de un buen soporte donde se va a recrear un festival de sabores. Todos estos esfuerzos, que apuestan por una cocina con criterio propio, han recogido recientemente el galardón de una estrella michelín (concretamente el 24 de noviembre de 2004). Este reconocimiento, que hoy día se considera muy importante y mediático, va acompañado de tener la responsabilidad de superarse día a día.
Jordi está satisfecho, en primer lugar, por tener el establecimiento a tan joven edad, reconoce que son más los profesionales que podrían tener este galardón, ya que hay mucha gente que hace bien las cosas. ALKIMIA, no sólo tiene una buena cocina, sino que también complementa con buenos postres, parte integrada en la cocina; recientemente el responsable de los postres ha sido galardonado con “El mejor repostero del año”.
El restaurante, a parte de una sugerente carta, dispone de dos menús degustación, pudiendo escoger entre los platos de la carta o dejarse asesorar por Sonia. Hay dos menús degustación; el primero está compuesto por dos aperitivos, seis platos y dos postres; así como el segundo menú lo forman dos aperitivos, cuatro platos y dos postres. Los vinos los escoge el cliente y, ocasionalmente, se hace un maridaje con el postre, ya que se considera muy personal el gusto a percibir de cada vino. Para aquellos comensales que les guste el vino, pero que por motivos varios, una copa les sea suficiente, disponen de la posibilidad de pedir una copa en una selección escueta de vinos, ya que para ofrecer los vinos en su condición óptima no deben de tenerse abiertos demasiado tiempo. En fin, lo mejor es comprobar esta sinfonía de placer gastronómico.
ALKIMIA
C/ Industria79
08025 BARCELONA.
RESERVAS: 93 207 6115
Movil 617 780 532
e-mail:
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