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Conservación y empleo de las fresas |
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Conservación y empleo de las fresas
 Para la conservación de las fresas es conveniente mantenerlas en el refrigerador lo menos agrupadas posibles. Para la utilización posterior de mermeladas, coulis o elaboraciones horneadas, podemos congelarlas, una vez limpias.
Su descongelación nos ofrece un aspecto poco apetitoso, pero su sabor se mantiene en este tipo de elaboraciones. No importa su aspecto, van troceadas, licuadas o en forma de puré.
Las fresas no se pelan, por lo que requiere una limpieza minuciosa, ya que pueden contener sustancias nocivas, provinentes de abonos o pesticidas. Deben remojarse en agua corriente bien fría, escurrirse de inmediato y pasarlas por un paño limpio y absorbente, cubrirlas cuidadosamente con el paño y secarlas.
Deben consumirse lo antes posible, bien maduras y mejor sin azúcar, para mantener todas sus virtudes. Aunque podemos elaborar diferentes recetas para variar su consumo. |