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GAZPACHO, PESCADO Y CERVEZA, EL MENÚ PREFERIDO PARA EL VERANO (16)
En los meses de calor, preferimos comer alimentos frescos, naturales y tradicionales. Así el gazpacho de primero, los pescados como plato principal y los helados de postre, junto con la cerveza como bebida favorita configuran el menú del verano.
 
La cerveza es una bebida natural, resulta de la fermentación de un mosto procedente de malta de cebada al que se le añade lúpulo y se somete a un proceso de cocción. La graduación alcohólica, el amargor, el cuerpo y la temperatura determinan el sabor de una cerveza. Los colores: rubia, negra, tostada o blanca, no implican ningún sabor asociado, únicamente dependen del mayor o menor tueste del cereal durante el malteado.
 
En la antigüedad, los egipcios mantenían la frescura de su piel mediante la aplicación de espuma de cerveza. En Prusia, en el siglo XVI, las princesas empleaban la cerveza para cuidar el cutis y desarrollar el busto. Gracias a los estudios realizados sobre la cerveza y la salud en los últimos años se ha podido desmentir el tópico de que la cerveza engorda o de que es la responsable de la famosa “barriga cervecera”. La cerveza no engorda, su aporte calórico es muy bajo; una caña 200ml. aporta 90 calorías, lo mismo que un zumo de naranja o de frutas. Por otro lado, la cerveza sin alcohol apenas tiene calorías;100 ml14 calorías, pero conserva las vitaminas y minerales de la cerveza con alcohol. Además de su poder refrescante, y ser una bebida muy propia de nuestra dieta mediterránea, la cerveza es una acompañante ideal para multitud de platos de la gastronomía andaluza, así como de otras cocinas como las latinoamericanas o las orientales.
 
El mejor procedimiento para apreciar una cerveza en su plenitud es “en dos sorbos”, uno para humedecer la boca y otro posterior para paladear despacio sus características. El recipiente nunca debe estar congelado, ya que no favorece la espuma ni su apreciación visual. La temperatura adecuada para beber una cerveza, varía de un tipo a otro, si bien una cerveza rubia o “lager”, debe  consumirse a 5º C. Sin embargo, el frío excesivo apaga el sabor de las cervezas oscuras, como las negras, por lo que su temperatura ideal de servicio es de 11º C.
 
Bien es cierto, tengo que recordar, que como todas las cosas en la vida y en su justa medida saben mejor. Por tanto, pongamos en nuestro menú de verano “dos dedos de espuma y cuatro de frente”.
 
María José Castro
 
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