Fiel a nuestros principios, la idea de fomentar las artes más antiguas del ser humano: una de éstas es comer, comer bien, y saber cómo se debe comer. Escuela de Cocina, con esta edición, va por el número 12. “Cumple 1 año”
En este recorrido se ha encontrado, con todo tipo de emociones, desde: optimismo, pesimismo, cómo lo podemos hacer para complacer a todos nuestros lectores, penas, alegrías... en fin, en definitiva y, lo más importante: seguimos y queremos seguir aprendiendo.
El cumpleaños de una persona es el aniversario de su nacimiento. En muchas culturas es costumbre celebrar el cumpleaños, que se intercambian regalos. Las fiestas de cumpleaños, son una oportunidad más para la socialización con los amigos y la familia. En ella, es costumbre entregar regalos al anfitrión y comer una tarta ó pastel al cual se le colocan velas, para que el cumple años sople y apague mientras los invitados cantan alguna canción de cumpleaños, siendo entre las más populares cumpleaños feliz.
Escuela de Cocina ha recogido ese canto a través de nuestros lectores. Quiero agradecer desde esta editorial a todos los amigos que llaman y nos envían correos para felicitarnos y transmitirnos sus opiniones y críticas por el trabajo que estamos realizando, sin ellos, no hubiéramos podido llegar a realizar este número “12”.
También os quiero transmitir a través de una fábula, enviada por una amiga, el pensamiento de “Escuela de Cocina”
La liebre y la tortuga
Una tortuga y una liebre siempre discutían sobre quién era más rápida. Para
dirimir el argumento, decidieron correr una carrera. Eligieron una ruta y
comenzaron la competencia. La liebre arrancó a toda velocidad y corrió
enérgicamente durante algún tiempo. Luego, al ver que llevaba mucha ventaja,
decidió sentarse bajo un árbol para descansar un rato, recuperar fuerzas y
luego continuar su marcha. Pero pronto se durmió. La tortuga, que andaba con
paso lento, la alcanzó, la superó y terminó primera, declarándose vencedora
indiscutible.
Fuente: Norma Medina
Cuando dejamos de competir contra un rival y comenzamos a competir contra
una situación, complementamos capacidades, compensamos defectos, potenciamos
nuestros recursos y obtenemos mejores resultados.
María José Castro